Ciria Alvarez Arquitectura, edificación y eficiencia
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Refugio en el Ocejón
Situación
Campillo de Ranas. Guadalajara
Colaboradores
Daniel Montero
Miguel Valencia
Carlos Samaniego
Fotografías
Fernando Andrés

La construcción se sitúa en la vertiente occidental del Pico Ocejón, dentro del marco geográfico de los pueblos más representativos de la Arquitectura Negra que se extiende por la Sierra de Ayllón al noroeste de la provincia de Guadalajara.

Las tipologías edificatorias de la zona responden a una gran uniformidad debido al empleo masivo y homogéneo de los mismos materiales, sus tipos constructivos y el paisaje montañoso con que se funde. La trama urbana se desarrolla como el espacio resultante entre construcciones de gran escasez de medios y fuerte carácter rural.

El proyecto consiste en el acondicionamiento interior como vivienda de un pequeño “casillo” agrícola existente sin uso, mediante la ampliación en altura hasta 4,5m y la introducción de una planta bajo cubierta. Se trata de una construcción en planta cuadrada con un muro medianero y tres fachadas exteriores, con acceso por el sur, vistas al Ocejón por el este y con una reguera antigua a norte que lo separa de la edificación colindante.

El programa de la vivienda se resuelve con interiores diáfanos organizados en diferentes niveles que para generar visiones cruzadas y un enriquecimiento de los espacios.

En planta baja se sitúa el estar con una pequeña cocina abierta y un baño que recibe la luz natural por un lucernario interior. Una escalera tipo barco de chapa metálica facilita el acceso a la planta alta que se utiliza como estudio y dormitorio. Su primer peldaño es un tocho de madera que proviene del cepillado de una viga con escuadría de gran formato original del casillo.

El sistema constructivo es de muros de cerramiento y carga, realizados a base de “lajas” irregulares de pizarra del lugar, utilizando las de mayor espesor para los muros y las más finas y de mayor tamaño para la cubierta. Las fachadas tienen pequeños huecos con cargaderos tradicionales y carpinterías de madera sin persiana ni frailero exterior.

Todo el interior se ha pintado de blanco. La estructura de cubierta a dos aguas es de madera, con pares de rollizos enteros descortezados de mediana sección y tablero de ripia para la formación de los faldones. Un pie derecho apoyado en un perfil HEB del forjado de la entreplanta soporta la viga cumbrera. El forjado del bajo cubierta se realiza con un tablero macizo de madera de pino sobre viguetas de perfiles metálicos.

El cerramiento se ha trasdosado con aislamiento por el interior permitiendo así el paso de las instalaciones. Para evitar la pérdida de espacio originado por los desplomes de los muros existentes se configuran zócalos dejando visto el ladrillo rejuntado en el resto del muro.

El edificio es el refugio de fin de semana para una joven pareja y supone un ejemplo de cómo la revalorización contemporánea del patrimonio etnográfico y cultural, junto con la conservación del medio natural, puede contribuir al desarrollo sostenible de una zona cuyos pueblos quedaron deshabitados en los años sesenta.

Refugio en el Ocejón